PIURA:
EL NUEVO ROSTRO DE LAS POBLACIONES DAMNIFICADAS
Abriendo camino para el desarrollo local en la
Provincia de Morropón.
Rehabilitación de los Pueblos de Batanes, Franco y Sausal
afectados por el Fenómeno El Niño en Piura - III FASE

Meses antes de manifestarse abiertamente el Fenómeno El Niño 1997 -1998,
Predes desarrolló en algunas provincias
de Piura (zona norte del Perú) una estrategia de prevención
desde enero de 1997 que involucró la capacitación y
participación de la población, municipios e instituciones
locales. La importancia de los proyectos de prevención
realizados en aquellas fechas se reflejó en la
disminución
de los daños que sufrió la infraestructura básica y
el menor impacto en la población local. En todo el
país el fenómeno El Niño ocasionó lamentables pérdidas de vidas humanas,
materiales y económicas por un valor aproximado de 2
mil millones de dólares.
Durante los casi nueve meses en que se manifestó este
fenómeno natural se registraron intensas lluvias y continuas
inundaciones, ocasionando miles de damnificados y múltiples
daños en viviendas, infraestructuras y reservorios de
agua. Los daños iniciales afectaron el área productiva
debido a que la temperatura ambiental se elevó más de
lo previsto causando graves perjuicios a la producción
agrícola. En un segundo momento se presentaron fuertes
precipitaciones pluviales que incrementaron quince veces el nivel promedio de las aguas de los ríos, lo que
originó el colapso de todos los sistemas de drenaje.
La ocurrencia del Fenómeno El Niño alteró también las
condiciones climáticas configurando un nuevo escenario
de prolongada humedad y elevada temperatura, lo que
a la larga incidió negativamente en la salud de la población
propiciando la aparición de enfermedades contagiosas
como el cólera, el dengue, la malaria y otras como las diarreicas
y respiratorias. En el departamento de Piura sumó más
de 85 mil damnificados y 8 mil viviendas afectadas, de
las cuales casi la mitad se hallaban en Morropón, una
de las provincias más pobres del país según el Mapa
de Pobreza del Perú, con manifiesta precariedad en su
infraestructura vial, de servicios y viviendas vulnerables
frente a las intensas lluvias producto del fenómeno
mencionado.
Actores de su bienestar
Previniendo la ocurrencia de un desastre similar y así
mitigar sus efectos, PREDES, con el apoyo de PROSALUS
y el Ayuntamiento de Madrid, desarrolló un Proyecto
de Rehabilitación de los Pueblos de Batanes, Sausal,
Maray y Franco afectados por el fenómeno El Niño
(1997-1998),
con el fin de mejorar las condiciones de vida de miles
de familias damnificadas y lograr un desarrollo sostenible.
La importancia del proyecto radica en que recoge estudios
de riesgo elaborados por Predes y actualizados para los efectos de su ejecución
y que, además de señalar una nueva zonificación para
la población, sienta las bases para disminuir la vulnerabilidad
y constituirse en elemento de planificación para el
desarrollo local. Aunque la tercera fase del proyecto
culminó en abril del 2003, su impacto se extiende más
allá del tiempo, pues la población organizada
asimiló una serie de recomendaciones y las autoridades
están incorporando el concepto de riesgo en sus respectivas
políticas de educación, salud y gobernabilidad para
promover el desarrollo de sus pueblos.
Predes, como institución nacional especializada en la
prevención y atención de desastres, opta por relacionarse
con la población usualmente desatendida por el Estado
y actúa promoviendo un enfoque integral en sus proyectos
de vivienda, agua y desarrollo. Enfatizando, además,
el desempeño de las personas como actores de su propio
bienestar y no como meros receptores de ayuda. Este
fue el caso del apoyo institucional que se prestó a
los pueblos damnificados de Piura.
Obras
de prevención
En los poblados morropanos de Franco, Maray y Batanes,
la mayoría de la gente se dedica a la agricultura, principal
actividad económica de la zona. Sin embargo, no cuentan
con canales de riego y utilizan el agua de pozos mediante
el bombeo, sistema que encarece la producción y contribuye
a que estas familias tengan una economía de subsistencia.
Para organizar el abastecimiento de agua potable, los
pobladores conformaron Juntas de Administración de Agua.
El Fenómeno El Niño deterioró los pozos que son las fuentes
de aprovisionamiento de agua de las poblaciones del
bosque seco. Muchas de las redes de abastecimiento fueron
inhabilitadas o destruidas, situación que agravó las
precarias condiciones económicas en la zona.
Durante la ejecución del proyecto se realizaron obras
de prevención como la construcción de 12 diques de regulación
de cárcavas en seis quebradas. Trabajo ejecutado siguiendo
las recomendaciones de los estudios topográficos y de
ubicación de zonas de riesgo. En Sausal se levantaron
59 viviendas antisísmicas de Quincha Mejorada,
de 24 metros cuadrados cada una, fabricados con tecnología
y materiales apropiados, y con la participación activa
de la población y asesoría de técnicos especializados
de Predes. Los módulos de vivienda fueron construidos
con una estrategia urbanística orientada a disminuir
la vulnerabilidad y centralizar los servicios básicos
como agua, luz eléctrica, salud, etc.
Previamente, los pobladores participaron en los talleres
de capacitación sobre autoconstrucción de sus viviendas
y prevención de desastres. Asimismo, fueron orientados
los dirigentes de las Juntas de Usuarios del Agua promoviendo
el uso eficiente de los pozos y los sistemas de abastecimiento.
Consultando
a la población
Las familias beneficiadas con los módulos de viviendas
fueron seleccionadas previa evaluación de su situación,
constatando la pérdida de sus viviendas por el desastre
y las carencias económicas para recuperarlas; asimismo
debían estar conformadas por varias personas y no haber
recibido una ayuda similar.
En este proceso participó un trabajador especializado
de Predes, quien viajó a la zona, en dos oportunidades.
Los criterios fueron presentados y dialogados con una Comisión de Selección de Beneficiarios, conformada por
el Municipio, representantes de la población y la Junta
Vecinal de la zona donde se encontraban los damnificados.
Después de haber realizado la selección, la lista de
beneficiarios se ponía a consideración de la población
en una Asamblea General. Esta es una forma de tomar
las decisiones de manera participativa y poder contar con
el aval de la población involucrada. De esta manera
se garantiza el compromiso de la población beneficiada
para la construcción de los módulos.
Gracias a este proyecto, las familias en la actualidad
tienen mayor acceso al agua, utilizan menos tiempo para
su recolección y recursos para su conservación. En los
poblados de Maray, Pueblo Nuevo y Linderos, Franco Alto
y Franco bajo y Batanes se han instalado redes de agua
a domicilio, aliviando significativamente el trabajo
para las familias.
Talleres,
visitas familiares y capacitación
Además, se elaboraron expedientes técnicos sobre obras
de drenaje pluvial, instrumento valioso que sirve para
reducir los riesgos en la zona. Los estudios se entregaron
al Municipio y a las autoridades de Defensa Civil para
su gestión y ejecución en caso de producirse otro fenómeno
similar.
Con la asesoría de Predes se elaboró un Mapa de Riesgos
que sirvió de base para detectar las áreas de mayor
vulnerabilidad. El conocimiento de las zonas de riesgo
estuvo acompañado de la formación de Brigadas
Vecinales, las mismas que fueron capacitadas en
los diferentes talleres a fin de poder evaluar los daños.
Como resultado del adecuado asesoramiento, la población
se halla en capacidad de realizar un inventario de los
riesgos locales y mostrar un mejor conocimiento histórico
de las zonas donde frecuentemente se presentan inundaciones,
huaycos y desborde de ríos ocasionados por las
lluvias torrenciales.
Personal de Predes no sólo dirigió los
talleres; realizó
también visitas familiares de sensibilización y promoción
de la salud para mejorar la calidad de vida, promoviendo
la conservación del agua, nuevos hábitos de higiene
y de relaciones más armoniosas en el interior de la
familia. En los diferentes talleres de capacitación
masiva se
plantearon estrategias para disminuir la inequidad de género
entre hombres y mujeres así como la violencia familiar.
Quizá el mayor logro alcanzado por el proyecto fue que
los pobladores asuman la prevención y evaluación de
riesgos como actividad propia, complementariamente a la labor
que pueda realizar el INDECI o los organismos estatales
correspondientes. Este es un aporte significativo que
de mantenerse en la organización y en el tiempo bien
puede contribuir a mitigar los efectos de futuros desastres.
Prioridad
en la atención a la población
En el marco del proyecto se establecieron prácticas
para la eliminación de residuos producidos en el hogar
debido a que no existe el recojo de basura, para ello
los pobladores acordaron enterrar los residuos en zonas
de profundidad. Las familias más empobrecidas de la
zona fueron objeto de una atención especial por parte
de Predes, pues se encontraban en condiciones de mayor
vulnerabilidad y propensas a contraer enfermedades como
el cólera, la malaria, fiebre amarilla y el dengue.
En la segunda etapa (abril 2001-2002) se mejoró los
canales de agua, puesto que constituían un factor de
inestabilidad para la población. Asimismo, se restableció
la oferta de agua para consumo humano y el acceso domiciliario
en el caso de los poblados de Batanes y Franco. A través
de los talleres de capacitación se promovió en la población
una cultura de participación ciudadana y democrática
en las tareas de desarrollo de su comunidad, con un
enfoque de prevención y de género mejorando los niveles
de organización existente. También se culminaron las
instalaciones de tuberías y conexiones domiciliarias
en los poblados de Franco y se creó un nuevo reservorio
de 65 metros cúbicos. Los pobladores de Batanes, Franco
y Maray adquirieron nuevas prácticas en gestión del
saneamiento y planes de respuesta ante situaciones de
emergencia.
Un
compromiso de vida
Para la ejecución de este trabajo, Predes firmó un
importante convenio con el Municipio de Morropón. Los pobladores
participaron activamente en la implementación de obras
e igualmente intercambiaron experiencias entre ellos
para conocer la capacidad de respuesta de los pueblos
vecinos.
La construcción de módulos básicos de vivienda, la rehabilitación
de sistemas de acceso al agua y el conocimiento de zonas
de alto peligro, resultaron importantes porque contribuyeron
a satisfacer las necesidades de las poblaciones donde
se ejecutaron estos trabajos. La intervención de
Predes se orientó no sólo a restablecer las condiciones de vida anteriores
al Fenómeno El Niño, sino que en base a los estudios
de riesgo, se adoptaron novedosos criterios de ubicación
de las viviendas y de los sistemas de agua, para evitar
su colapso ante futuros fenómenos naturales.
Como puede observarse, la labor institucional no se limita
a la entrega de módulos de vivienda ni de asesoría en
diferentes obras. Predes asume un compromiso con el
desarrollo de la población organizada. Un desarrollo
que significa más allá de la reconstrucción de viviendas
y servicios, el desarrollo de capacidades de gestión
y prevención ante eventuales desastres. Se trata, ante
todo, de promover en la población el conocimiento de
su verdadero potencial y el mejoramiento de sus condiciones
de vida, sobre todo de la más pobre y olvidada del país.
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