Se busca disminuir las siguientes
vulnerabilidades para lograr un desarrollo
integral.
- Vulnerabilidad física: Debido a factores
históricos y culturales, la mayoría de las
viviendas y equipamientos están construidos
con adobes, de manera informal y sin
saneamiento básico. En algunos casos están
ubicadas en las riberas en zonas peligrosas
ante deslizamientos e inundaciones. Algunos de
los edificios comunales, como iglesias,
escuelas y postas médicas están ubicados en
zonas de alto riesgo. Por lo tanto se propone
el sistema de quincha mejorada, que es seguro,
antisísmico, utiliza los materiales locales y
puede ser replicado por los mismos pobladores.
- Vulnerabilidad económica: Los niveles de
pobreza de estas zonas son muy altos. La mayor
parte de las familias dependen de una economía
exclusivamente de subsistencia. Si bien la
agricultura y la crianza de ganado menor son
las principales actividades económicas, las
zonas donde los campesinos las llevan a cabo
están amenazadas por los desastres. La ayuda
les permitirá permanecer en el lugar con
seguridad, teniendo la posibilidad de
recuperarse económicamente.
- Vulnerabilidad social: Los efectos de los
desastres en la zona podrían ocasionar la
migración forzosa de poblaciones o conflictos
sociales, alterando la dinámica social de las
comunidades. La construcción de viviendas
seguras y saludables, replicables tendrá
impacto en mantener la identidad y cohesión
social de la población.
- Vulnerabilidad institucional: Existen
debilidades en la gestión institucional de la
reconstrucción y el desarrollo con enfoque de
prevención. En especial las capacidades de
funcionarios y autoridades en planeamiento,
cultura participativa y de interacción entre
el gobierno local y la población. Este
proyecto busca dar un acompañamiento social y
técnico, para que el gobierno local asuma el
rol de promotor del mismo.